
CÁNCER
Mi nombre es Dena Guidice, quiero compartir con ustedes cómo el Transfer Factor™ me ha salvado mi vida. En noviembre de 1998 mis doctores encontraron cáncer pulmonar. En ese momento, mis doctores recomendaron que el curso mejor de tratamiento para mi cáncer fuera radiación y quimioterapia simultáneamente. Yo empecé inmediatamente con ambos tratamientos y me dieron las dosis más altas de tratamiento posible. Durante los próximos 90 días, yo padecí de todos los efectos secundarios debido a este tratamiento incluso la debilidad, estuve vomitando diariamente, comencé a perder mi cabello y también la pérdida de peso era severa. Mi radiación y tratamientos de quimioterapia acabaron febrero de 1999.
El 25 de marzo de 1999, yo fui al hospital para recibir mi tratamiento quirúrgico (como mis doctores habían planeado). Los doctores removieron un tumor de mi pulmón derecho junto con parte de mi pulmón (un tercio 1/3) y también removieron tres secciones de mis costillas. La cirugía resultó muy bien, y los doctores creyeron que ellos habían quitado todo el cáncer con éxito de mi cuerpo. Después de mi cirugía tuve que seguir mi tratamiento de quimioterapia por 12 semanas adicionales, desde mayo
NOTA: Antes de tomar el Transfer Factor Plus™. Septiembre 1999 peso
Así de enferma que estaba ese verano, yo todavía tenía la esperanza que ya para el otoño yo me pondría mucho más fuerte después de que esos tratamientos de quimioterapia salieran de mi cuerpo. Mi esperanza era poder gozar y vivir de nuevo, sin embargo. En agosto, yo encontré otro tumor debajo de mi brazo izquierdo. Me tuvieron que quitar ese tumor, los análisis de laboratorio confirmaron después de esa cirugía, que ya tenía el cáncer linfático maligno (uno de los cánceres más peligrosos que existen) y que el cáncer había invadido mi cuerpo entero. Mis doctores me dijeron que ya no había nada más que ellos podrían hacer para mí. Yo tenía fase 4 (la fase final). Con este cáncer yo tenía un máximo de
A estas alturas, yo compartí estas noticias devastadoras con mis niños, todos nosotros decidimos hacer un viaje especial de familia a Hawai. En mi propia mente, yo reconocí que este viaje sería mi "adiós a mi familia." Yo no tenía ni una onza de esperanza, ya estaba preparada mentalmente y había aceptado morirme. Durante estos momentos (una semana en octubre) mi hijo me convenció finalmente que empezara a usar el Transfer Factor. En mi mente, yo estaba 100% convencida que este producto no podía hacer nada para mí, pero aún así, lo comencé a usar. Yo empecé a tomar seis cápsulas de Transfer Factor Plus™ y seis cápsulas de Transfer Factor™ Classic, todos los días. Dentro de 30 días, yo empecé a sentirme un poco más fuerte y mi apetito comenzó a regresar, pero yo todavía pensaba mentalmente que mi vida ya muy pronto se terminaba. Yo seguí utilizando el producto.
En enero 2000, aproximadamente 90 días después de comenzar a utilizar el Transfer Factor™, me encontré aún más fuerte y había aumentado
NOTA: Después de estar tomando el Transfer Factor Plus™. Abril 2000 - pesando
LEUCEMIA LINFOBLÁSTICA
Testimonio de Pablo Antonio Larre Fuenzalida:
Edad: 7 años
Sexo: masculino
Residencia: Santiago de Chile
Diagnóstico: LEUCEMIA LINFOBLÁSTICA
Tratamiento: Quimioterapias orales durante casi 2 años.
Hola me llamo Ana Maria Fuenzalida en el mes de enero del 2007 tuve la bendición de conocer los productos de los Factores de Transferencia gracias a Carolina Altaminaro, esto fue una gran esperanza para mi hijo Pablito, vi la posibilidad de mejorar su sistema inmunológico para poder enfrentar las Quimioterapias y
Comencé tímidamente a darle las cápsulas del Transfer Factor Plus, vi aproximadamente en un mes su mejoría en los resultados de muestras de sangre que cada día salían mejor.
La cantidad de plaquetas, glóbulos blancos, linfocitos, granulocitos y demás células sanguíneas volvieron paulatinamente a la normalidad. Pablito pudo así enfrentar con más fuerzas las Quimioterapias que son terriblemente tóxicas para su organismo. Actualmente, Pablito está mucho mejor, no se resfría tan a menudo como los otros niños y si lo hace son resfríos leves, en este momento no hay rastros significativos de células cancerígenas en su sangre.




